Mi nombre es Rikiya Adachi, portavoz del Buró Internacional de „Greens Japan“ / „Los Verdes de Japón“ (en japonés „Midorino Mirai“). Greens Japan es una organización política que une a eso de 500 miembros, entre ellos 60 miembros de consejos municipales. Greens Japan forma igualmente parte de Global Greens, una alianza de partidos verdes del mundo entero. Nuestro objetivo es de construir / crear un mundo más verde sobre la vía política.

El incidente de Fukushima nos ha impartido muchas lecciones que ya tendríamos que haber sacado de Chernobyl. De ninguna manera podemos manejar la enería nuclear con garantía de seguridad. Ella nunca es „verde“, como lo solían decir ciertas personas – sobre todo el gobierno japonés antes del 11 de marzo. Si una vez pasa un accidente, no podemos repararlo. Incluso si las centrales nucleares funcionan „bajo control“, están emitiendo todo el tiempo materiales radioactivos, lo que es alarmante para nosotros. TEPCO merece definitivamente el Black Planet Award pues ha hecho todas esas cosas aún más evidentes que ellas eran hasta ahora. Es una gran ironía pues el Japón es el único país que se volvió víctima del lanzamiento de bombas atómicas en 1945 – por la primera vez en la historia de la humanidad. Japón tendría que conocer y haber conocido la tragedie de los desastres radioactivos mejor que cualquier otro país.

TEPCO ha afirmado que el accidente había sido desencadenado por un mega terremoto y un mega tsunami sin precedente e inimaginables hasta la época. Pero el sismólogo que había estudiado los reportes sobre el mega terremoto y el mega tsunami en la región contigua de Fukushima Daiichi había advertido ya en 2009 la comisión gubernamental que medidas de protección y de prevención eran necesarias. Pero TEPCO no tomó ningunas medidas eficientes. La Administración de energía atómica de los EE.UU. había igualmente advertido sobre la avería posible de los recipientes de seguridad „Mark 1“ instalados en Fukushima hace 20 años. TEPCO lo había despreciado igualmente. TEPCO no hizo caso a varios avisos importantes y sacrificó la seguridad priorizando sólo la ganancia económica.

Las centrales nucleares destruyen nó sólo el ambiente natural y la salud humana sino que también nuestra sociedad. Las personas desventajadas desde el punto de vista geográfico y social son afectadas en primera línea. TEPCO oculta las informaciones correctas sobre el volumen de la salida del material radioactivo. El desarrollo nuclear también está siempre necesariamente acompañado de asuntos militares que no admiten ninguna publicación de informaciones. La falta de informaciones perjudica a nuestras decisiones democráticas. Mucha gente no sabe cuan contaminado es el país en que ella vive. Una gran cantidad de gente está forzada a comer los alimentos que contienen radioactividad. Muchos obreros de las centrales nucleares pertenecen a la clase con ingresos inferiores mientras los accionistas disfrutan su vida sobre un trono en un lugar seguro. Por eso tenemos que rechazar el desarrollo nuclear ulterior no sólo desde el punto de vista científico sino que también político.

La Tierra y el Océano alrededor de Fukushima son altamente contaminados. La gente en el radio de 20 kilómetros tuvo que ser evacuada. Después la zona de evacuación se extendió hasta 50 kilómetros. Hortalizas, carne, pescado y leche fueron perdidos. No hay ninguna duda que TEPCO es el principal responsable de esa pesadilla concerniente la contaminación no sólo del Japón sino que del mundo entero.

El desastre sigue aún continuando y agravándose y aún no podemos prever ninguna salida de aquel. Sólo espero que TEPCO no sea tal vez el primero que reciba el Black Planet Award en dos años sucesivos.

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