Declaración de la presidencia y del consejo administrativo de la fundación ethecon del 24 de marzo de 2012

¡A romper el poder de los medios!

Los medios de comunicación masivos nacionales e internacionales incapacitan a los hombres y fortalecen la despiadada lógica del capital

Medios de comunicación masivos ya no son únicamente los productos de prensa o de los medios radiales o televisivos; un papel cada vez más grande tienen los medios nuevos de internet como websites propios, Facebook, YouTube, blogs, apps, Twitter etc. Estos medios invaden casi sin excepción la vida de los hombres. Ninguna esfera de nuestra vida está libre de su influencia. Los métodos de su influencia se perfeccionan todos los días y alrededor de la tierra. Esto llega desde burdas manifestaciones de poder hasta la manipulacion sútil.

Noam Chomsky, professor de lingüística en el insituto de tecnología de Massachusetts (MIT), alega: „Los medios en el propio sentido esencialmente tienen la función de separar a la gente de cosas más importantes.“ (1) Lo „más importante“, de que se quiere evitar que se preocupe „la gente“ es la acción por sus propios intereses. Los medios masivos de comunicación deben de calmar a la gente mientras es explotada y suprimida. Deben distraer la atención mientras se destruyen los bases de la vida de los seres humanos. Deben debilitar, hasta imposibilitar protestas eficaces y resistencia, mientras un número reducido de poderosos se adueña de la riqueza del mundo. Deben legitimar el aumento de la represión, los crímenes y las guerras que cometen los estados para el aseguramiento y el alza de la riqueza de los poderosos.

Los medios masivos tienen una función estabilizador del sistema. Ya hace casi dos cientos años el filósofo y economista Karl Marx dijo: „En toda época, el pensamiento de la clase dominante es el pensamiento dominante, es decir la clase que es el dominante poder material de la sociedad, es a la vez su dominante poder espiritual.“ (2) Un análisis que hasta hoy sigue actual. De hecho hoy, en última instancia, los pocos accionistas grandes (que están detrás de los 147 consorcios grandes que dominan la economía global (3), según un estudio suizo) determinan con cuáles informaciones se nutre al mundo. Y más que nada, con cuáles no.

Los vocablos „democrático“, „independiente“ y „no partidario“ que se dan los medios generalmente, no son otra cosa que un espejismo. El articulista y jefe político del periódico „WELT“ (4), Paul Sethe, escribió correctamente: „La libertad de prensa es la libertad de dos cientos ricos de difundir su opinión.“ (5) Los medios grandes se someten – venga lo que viniere - al círculo pequeño de ultrarricos quienes son, como accionistas grandes, los dueños de los consorcios editoriales. En vez de un periodismo de calidad, la tarea de las redacciones es la maximización del provecho para editores y accionistas.

Como se impone este dictado de opiniones se puede estudiar con un ejemplo de Alemania. El 80 por ciento de todos los periódicos de venta callejera son del consorcio Springer. En sus contratos los periodistas allí empleados se comprometen a seguir „los principios de la empresa“, a asegurar „el apoyo de la alianza trasatlántica y la solidaridad de la comunidad libertaria de valores con los Estados Unidos“ y a defender „la economía social de mercado“. (6)

Sí hay siempre algunos periodistas con sentido independiente, pero son pocos y permanentemente amenazados con perder el trabajo. Quien sale del concierto, es despedido o tiene que contar con peores.

Y eso que los medios no vacilan en atacar los cargos más altos en el estado. De manera humillante pudieron obligar al presidente Obama a publicar su partida de nacimiento para demostrar que nación en Estaos Unidos (y no en África). Y en Alemania sacaron al presidente Wulff de su puesto, tan solo a pocos meses después de su elección limpia – tan solo para abrirle el camino para un hombre más guerrerista-liberal, socialmente más duro y más abierto en el flanco derecho, o sea para alguien que cabe mejor en el concepto de los poderosos.

La manera del actuar de los medios masivos de comunicación va en contra de ética y moral. Ellos legitimizan y promueven los instintos bajos y las deficiencias del carácter humano, como por ejemplo codicia, egoísmo o bruatlidad. Sus hacedores, empujados por cuotas y provecho, propagan escandalización, personalización y tensión. Se vienen abajo noticias serias o información bien hecha que expliquen las relaciones sociales en economía y política.

La fundación ethecon exige el fin del dictado capitalista de los medios. Va en contra de principios básicos de ética y moral. Es necesaria la transformación del orden social, desde el egoísmo y la ventaja personal hacia una economía en la que el hombre verdaderamente va antes del provecho. La primacía del provecho tiene que ser revelada por el dominio de la solidaridad y de la amistad entre los pueblos. Los medios masivos de comunicación tienen que estar bajo control democrático. Ninguna democracia sin medios democráticos.

Berlín, el 24 de marzo de 2012

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(1) „Por qué los medios mainstream son „mainstream““, discurso en el Z Media Institute, traducción del Z Magazine, julio 1997

(2) „La ideología alemana“, Karl Marx/Friedrich Engels, en „Obras Marx-Engels“, tomo 3, p. 46, Berlín 1969 (primera publicación en 1846)

(3) De un estudio muchas veces citado de la „Eidgenössische Technische Hochschule“ („Universidad Técnica Confederada“ - ETH) en Zúrich, de octubre de 2011

(4) El periódico „WELT“ es uno de los diarios conservadores grandes de Alemania, de la editorial Springer

(5) Publicado el 5 de mayo de 1965 en la principal revista política „DER SPIEGEL“

(6) Del informe ISW 80, „Poder del capital o libertad de prensa“, Instituto de investigaciones económicas sociales y ecológicas, Múnich, abril de 2010

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