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Fundamentación de ethecon – Fundación Ética & Economía para la estigmatización de Andrew N. Liveris (Presidente), James M. Ringler (Miembro de la Dirección) así como de los grandes accionistas del consorcio químico DOW CHEMICAL (EE.UU.) con la concesión del premio Planeta Negra de ethecon del año 2014 - International ethecon Black Planet Award 2014

Desde el año 2006 ethecon – Fundación Ética & Economía otorga anualmente dos premios internacionales: el Internacional ethecon Blue Planet Award y el Internacional ethecon Black Planet Award.

Con el Internacional ethecon Blue Planet Award se homenajea a personas que han destacado en la protección y defensa de la ética humana en el conflictivo terreno de la ética y la economía, luchando así por conservación y la salvación de nuestro Planeta Azul.

Con el Internacional ethecon Black Planet Award se denuncia a personas que pisotean la ética humana en el conflictivo terreno de la ética y la economía, provocando así la ruina y la destrucción de nuestro planeta y su conversión en un Planeta Negro.

El premio Internacional ethecon Blue Planet Award y el premio Internacional ethecon Black Planet, constituyen una unidad, dos caras de la misma moneda. Ambos en conjunto reflejan el estado de nuestro mundo, rinden honor a los aportes y la actividad solidaria por la protección del medioambiente, la justicia y la paz, denuncian la falta de consideración, la codicia y la explotación y llaman a la resistencia, al cambio y a una actitud activa. En este contexto, el Planeta Azul incluye el mundo entero animado e inanimado.
 
Una vez concluido el procedimiento de búsqueda y selección para ambos premios internacionales 2014 de ethecon, el patronato y la dirección de ethecon – Fundación Ética & Economía manifiestan:
La Fundación, con su premio Internacional ethecon Black Planet, denuncia a las personas que han destacado en la utilización de la guerra, la explotación, las violaciones de los derechos humanos, la destrucción de la naturaleza y la miseria social para su provecho personal, siendo así, voluntaria o involuntariamente, fuerzas motrices de esta desastrosa evolución. Estas personas son las que provocan el peligro de que nuestro Planeta Azul se convierta en un Planeta Negro.
Las personas reprobadas con el Internacional ethecon Black Planet Award, en un mundo orientado más y más a la obtención de beneficios como único criterio de toma de decisiones y de desarrollo, se sitúan como un pequeño grupo de poderosos frente a la humanidad entera y la naturaleza, determinando sus condiciones de vida. De manera autoritaria y sin someterse a las leyes ni a jurisdicción alguna, actúan sólo en beneficio de su enriquecimiento personal.
El Premio Planeta Negro señala a estas personas que pisotean la moral y la ética, que con su afan de lucro y de poder favorecen la degradación de la Tierra y su conversión en un Planeta Negro. Ellos representan lo que comúnmente se conoce como desconsideración y egoísmo. Son quienes desprecian y profanan los frágiles retoños de la ética.
Estas personas e instituciones son señaladas con el Premio Internacional ethecon Black Planet en representación de todos aquellos que ponen en peligro el Planeta Azul y provocan su conversión en un Planeta Negro. Sirva su señalamiento de advertencia y escarmiento.
En consecuencia, el Premio Black Planet se concibe como un acicate en la movilización para la resistencia contra el belicismo, la explotación y la devastación de la naturaleza. Trata de sensibilizar a la opinión pública y de atraer su atención, poner de manifiesto las causas de fondo y desenmascara a los responsables, así como de fortalecer la resistencia frente a la destrucción del medioambiente, la guerra y la injusticia.
Cada año en febrero hacemos un llamamiento para que se presenten propuestas para ambos premios. Los receptores de los premios son a continuación designados por la Fundación en un minucioso procedimiento de selección que finaliza el mes de agosto.
Con el Premio Internacional ethecon Black Planet del año 2014 han sido señalados Andrew N. Liveris (Presidente y copropietario), James M. Ringler (miembro de la Dirección y del Comité de Auditorías), así como los grandes accionistas del consorcio químico DOW CHEMICAL.
 
El patronato y la dirección de Ethecon fundamentan su decisión, en resumen, como sigue:
El gerente y presidente del consejo de administración, Andrew Liveris, el miembro de la dirección y del comité de auditorías, James M. Ringler, y los grandes accionistas del consorcio químico DOW CHEMICAL (EE.UU.) son señalados con el Internacional ethecon Black Planet Awar del año 2014 por los innumerables abusos y crímenes cometidos bajo su responsabilidad en aras de la obtención de beneficios. He aquí algunos ejemplos:
En 2001, DOW CHEMICAL se hizo con el fabricante de pesticidas UNION CARBIDE. De ese modo, la responsabilidad del accidente químico más grave a nivel mundial que se produjo en la populosa ciudad de Bhopal (India) recae ahora en DOW CHEMICAL. Dado que James M. Ringler formó parte de la dirección de UNION CARBIDE, uno de los responsables directos del desastre está ahora presente en la dirección de DOW CHEMICAL. La fábrica de pesticidas de UNION CARBIDE estalló en 1984 en Bhopal y una nube de gas tóxico se extendió sobre los barrios densamente poblados de la ciudad. En pocos días, 8.000 personas murieron por envenenamiento, y hasta hoy las consecuencias del accidente han provocado la muerte de más de 20.000 personas y más de 150.000 enfermos crónicos. Aún hoy en día, en la tercera generación después del accidente, decenas de miles de personas están intoxicadas y se siguen produciendo muertes. Las substancias tóxicas nunca han sido eliminadas y siguen penetrando en amplias extensiones del suelo, envenenando así las aguas subterráneas y superficiales. Incluso los hospitales para atender a los afectados tuvo que construirlos la propia gente por su cuenta y han de ser financiados año tras año por medio de donaciones. Mientras que UNION CARBIDE abandonó a la gente a su suerte después de la catástrofe, nunca reparó los daños ni concedió las debidas indemnizaciones, ahora DOW CHEMICAL, que ha absorbido a UNION CARBIDE en su totalidad, simplemente rechaza toda responsabilidad jurídica, no hace nada para eliminar las consecuencias de la catástrofe industrial y deja a la gente de Bhopal sin ninguna ayuda ni apoyo.
Los gerentes de DOW CHEMICAL tampoco se consideran responsables de los graves daños que todavía hoy sigue padeciendo la población civil vietnamita debido a las consecuencias de las substancias tóxicas diseminadas en la guerra de Vietnam. DOW CHEMICAL era uno de los consorcios que fabricaban el desfoliante Agente Naranja y una mixtura de gasolina, el napalm. Las bombas de napalm y el Agente Naranja se arrojaron sobre grandes superficies sin ninguna consideración hacia la población civil. Hasta 1966, DOW CHEMICAL suministró 4.550 toneladas de Napalm. Entre 1961 y 1971, el ejército de EE.UU. arrojó 90 millones de litros de desfoliante sobre Vietnam y sobre parte de Laos y de Camboya. La Dioxina que contiene, una sustancia ultravenenosa, ha provocado hasta ahora enfermedades cancerosas y malformaciones a tres millones de personas, aún en la tercera generación.
Ese proceder de dicha empresa química, orientado únicamente hacia la obtención de beneficios, continúa hasta hoy en día. El amianto, substancia altamente tóxica, está prohibido desde hace tiempo en todo el mundo. Pero el consorcio estadounidense DOW CHEMICAL sigue usando ese material en la fábrica de cloro más grande de Europa, la de Stade. DOW es la única empresa de la UE que dispone aún de un permiso excepcional para ello. Este permiso expira en 2017, pero DOW CHEMICAL reclama la ampliación del plazo hasta 2025. De ese modo asumen conscientemente los riesgos de posibles daños para la salud humana y el medioambiente que ello conlleva.
Financiación de campañas electorales de determinados partidos, evasión de impuestos, destrucción del medioambiente que va desde el apoyo a la manipulación genética hasta la contaminación radiactiva, falseamiento de mediciones, manipulación de precios o sobornos. Estos son algunos de los innumerables crímenes contra las personas y el medioambiente en los que está implicada DOW CHEMICAL. Ya al fundar la empresa, en 1897, empezaron los perjuicios estructurales con el comienzo de la extracción de bromo, un blanqueador ultratóxico, a partir del agua salina. La contaminación radiactiva en la región de Denver entre 1953 y 1975, la contaminación del río Tittibawa en Michigan con dioxina a partir de los años 80, la actual actitud despreocupada en sus experimentos con plantas y semillas transgénicas en Kauai (Hawai) entre otros lugares, con el amianto en Stade (Alemania), así como la responsabilidad de ser el mayor contaminador del agua en Texas son sólo algunos de los delitos más conocidos del consorcio. Desde que en 2004 se confeccionó la lista de los cien mayores contaminadores del aire, para evaluar los riesgos de daños crónicos para la salud en EE.UU. (Toxic 100 Air Polluters), el consorcio ha ocupado siempre uno de los primeros puestos. La cooperación económica entre DOW y el ejército estadounidense da muestra del belicismo de la compañía. Al mismo tiempo, DOW CHEMICAL trata de despistar a la opinión pública patrocinando los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2012, tratando de presentarse así como un consorcio social y ecológicamente responsable. En vista de la interminable lista de crímenes del consorcio, esto no puede describirse más que como una expresión de cinismo.
 
El patronato y la dirección de Ethecon declaran:
El presidente del Consejo de Administración, Andrew Liveris, el miembro de la Presidencia y del Comité de Auditoría James M. Ringler, así como los grandes accionistas son responsables de las decisiones y actuaciones de la empresa química DOW CHEMICAL (EE.UU.). A ellos pertenece la empresa. Ellos dirigen la compañía. Tienen en su haber la ruina de la salud humana y la destrucción del medioambiente a gran escala e incluso la muerte de numerosas personas. Representan una amenaza no sólo para la paz y los derechos humanos sino también para la democracia, la ecología y la humanidad en general. Actúan en aras de su poder personal y del enriquecimiento privado. Pisotean para ello la moral y la ética y favorecen la degradación de la Tierra y su conversión en un Planeta Negro.
ethecon ve en la actividad de Andrew Liveris, de James M. Ringler y de los grandes accionistas de DOW CHEMICAL una alarmante contribución a la ruina y la destrucción de nuestro Planeta Azul. Por este estremecedor desprecio y vulneración de la ética humana, ethecon – Fundación Ética & Economía señala a los responsables de DOW CHEMICAL con la concesión del Internacional ethecon Black Planet Award 2014.
 
El Internacional ethecon Black Planet Award 2014 para Andrew Liveris, James M. Ringler y los grandes accionistas del consorcio químico DOW CHEMICAL, así como el Internacional ethecon Blue Planet Award 2014 para Tomo Križnar, se entregarán en el marco de un acto festivo público en Berlín, en fecha aún por determinar.
 
Berlín, Día Internacional de la Paz, 21 de septiembre de 2014

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